La idea nació en la mente del magnate y extravagante británico Sir Richard Branson, quien un día despertó con la idea de volar más alto y sobre todo de compartirlo con los demás por la módica suma de 200 mil dólares por ticket. A través de la empresa Virgin Galactic, realizó con éxito la semana pasada su primer vuelo de prueba no conectado.
La nave espacial había efectuado en marzo un primer vuelo de prueba, pero bajo el ala de su nave nodriza White Knight Two. Esta vez, la nave Virgin Space Ship (VSS) Enterprise se separó de la nave nodriza a una altura de 13.700 metros teniendo a bordo piloto y copiloto.
Aunado por la novedad y la publicidad que ofrecía la agencia de viajes miraflorina Rosario Flores en el correo electrónico, mi padre uno de los doce hasta la fecha conocidos sólo por numero, reservo tres de los ticket emitidos por la agencia de viajes.
Es realidad y cierto que a finales del año entrante volaremos por unos cuantos minutos sobre la tierra como pocos lo han hecho, sintiendo la gravedad cero por primera vez. Mi hermanita que sufre de arritmia desde los trece años no significan un problema para el viaje ya que le afirmaron que la única restricción estaba hacia las mujeres embarazadas, además la preocupación será nula puesto que los interesados pasajeros primero deberán pasar por un exhaustivo control de salud personalizado.
La empresa generadora del sueño Virgin Galactic busca liderar y es la primera de su tipo. Ya ha logrado la suma de 45 millones de dólares recaudados entre sus 330 clientes que han hecho sus reservaciones.
El Perú no es ajeno a esta realidad soñada por varias décadas entre las mentes más visionarias del mundo. Gracias a ello el cielo ya no es el límite.
Práctica 4
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